La cocina muchas veces es el corazón de la casa, pasamos mucho tiempo allí cocinando, creando, charlando y compartiendo con familia o amigos. El calor y los aromas nos transportan a tiempos de infancia o momentos entrañables y hacen de este lugar de la casa un sitio para disfrutar plenamente.

Pero es cierto también que no siempre contamos con el espacio suficiente o los últimos electrodomésticos y mobiliario para sacar el mayor provecho de este espacio.

Te contamos a continuación algunas ideas para poner manos a la obra (y a la masa!).

ESPACIOS DE TRABAJO

Pensar la cocina como la línea de producción de una fábrica, cuáles son allí las principales actividades.

  • Guardado, heladera productos fríos y despensa y alacenas.

  • Mesada de apoyo, preparación de los alimentos.

  • Limpieza de los productos, pileta, tacho residuos y compostera.

  • Cocción, horno y hornallas para cocción de los alimentos.


El circuito ideal es guardado, mesada, lavado, cocción. estos puntos no deberían estar muy distanciados entre sí. Una buena distribución de estas áreas de tareas nos van a ahorrar mucho tiempo en la preparación de los alimentos y hacer más placentero y ordenado el espacio que usamos.

ESPACIOS DE GUARDADO

Hay una máxima que dice "los espacios de guardado nunca serán suficientes" ya que poseen una inexplicable fuerza centrífuga generando un polo de atracción irrefrenable. Pregúntense si alguna vez vieron en sus casas o en la de algún conocido una alacena vacía, algún cajón casi desnudo o una despensa sin nada que la llene. Esto no significa que el rendimiento de estos lugares pueda ser potenciado y ordenado.


Despensa o alacenas para guardado de alimentos:
  • Ubicarlos lejos de fuentes de calor como cocina o ventanas que reciban sol directo.

  • Diseñarlos con estantes regulables con alturas variables que se adapten a la altura de los productos.

  • Preferir puertas ciegas o vidrios esmerilados para mantenerlos más frescos sin luz solar.

  • Existen en el mercado gran variedad de herrajes que permiten aprovechar al máximo el espacio.





Utensilios y cajones:
  • Muchos de estos elementos pueden estar a la vista con un fácil acceso.

  • Ubicar las cajoneras inmediatas a la mesada de preparación y área de cocción.

  • Barrales para colgar son excelentes para disponer de estos elementos sin ocupar mesada ni lugar de guardado.

  • Estantes angostos que pueden ser instalados sobre la mesada para ubicar frascos pequeños de condimentos.

  • Elección de herrajes de gran calidad para la extracción de cajones garantizan una larga vida útil.

Electrodomésticos
  • Son grandes aliados a la hora de la preparación de alimentos.

  • Ubicarlos en un sitio exclusivo cercano a la mesada de preparación.

  • Diseñar tomacorrientes suficientes sobre está área para su cómodo uso.

  • Disponer electrodomésticos de usos diario en una mesada de uso secundaria.


ILUMINACIÓN

Es importante diseñar adecuadamente la iluminación de una cocina. Lo ideal es una buena fuente de luz natural con orientación sur para una luz difusa y constante durante el día sin rayos de sol directos. En cuanto a la iluminación artificial lo ideal es que existan como mínimo dos fuentes de luz:

  • Iluminación cenital que ilumine el espacio general en forma cálida y pareja.

  • Iluminación sobre las mesadas que ilumine en forma directa con mayor intensidad

Ubicar estas fuentes de iluminación de manera tal que no se generen conos de sombra ni deslumbramientos.




Existen otros elementos importantes en el diseño de una cocina como la elección de los materiales del mobiliario, mesadas y revestimientos. También exige un análisis aparte el diseño de cocinas en espacios mínimos (es posible!) y Cocinas de concepto integrado con otros ambientes de la casa.









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Actualizado: ago 12


En estos últimos años hemos escuchado con insistencia la necesidad de realizar actividad física y de alimentarse bien como dos pilares fundamentales para una buena salud. Esto es cierto, tan cierto como lo es la necesidad de contar con un aire de buena calidad puesto que la respiración es nuestra mayor fuente de energía. Podemos estar un tiempo sin comer, unas horas sin beber pero la respiración no se puede evitar más allá de unos pocos segundos. Respirar es algo que se hace siempre y todo el tiempo, aún cuando dormimos. Entonces, siendo la calidad del aire algo tan importante, ¿qué debemos tener en cuenta en nuestras viviendas al momento de mantener un aire de buena calidad?


Fundamentalmente, como hemos mencionado con anterioridad, mantener el hogar bien ventilado y asoleado. Para que el aire interior sea saludable, la casa debe ventilarse al menos quince minutos al día. Una buena oferta de luz también hace un interior sano. Un interior bien ventilado y asoleado evitará la formación de hongos, que pueden proliferar en espacios donde la humedad se acumuló en exceso.


Si contar con una renovación del aire interior se hace dificultoso, hay varios recursos que pueden ayudar a mejorarlo:


1. Reducir el uso de elementos químicos para la limpieza del hogar, sobre todo limpiadores multi-uso, desodorantes de ambiente, aerosoles, repelentes, insecticidas y ciertos detergentes. Es mejor reemplazarlos por limpiadores inocuos o biodegradables. El vinagre, el alcohol y el bicarbonato de sodio figuran entre los más recomendados. Para aromatizar, será mejor usar flores frescas, sahumerios o aceites esenciales. Los productos químicos desprenden ciertas sustancias como el formaldehído, el benceno o el tricloroetileno, el típico “olor a nuevo”. Una exposición prolongada o frecuente a estas sustancias puede traer dolores de cabeza, irritación ocular, sequedad en la garganta, somnolencia, irritación de las vías respiratorias o fatiga en los casos más leves. Para atenuar los efectos de estas sustancias se recomienda el uso de ciertas plantas como el filodendro, el crisantemo o la gerbera.


2. Seleccionar cuidadosamente los materiales que llevarán muros y muebles en su casa. Evitar el uso de fibras acrílicas halladas en alfombras, cortinas y otros textiles. Evitar las aberturas de PVC y la utilización de plastificantes que lo contengan. Ciertas pinturas, pegamentos, barnices y protectores para la madera, si fuera posible, también es mejor evitarlos, sobre todo aquellos que contengan tolueno, xileno, pentaclorofenol, lindano y estireno. Las placas de aglomerado contienen formaldehído, por lo que será mucho mejor utilizar madera maciza en su lugar.


Reemplazar todos los productos sintéticos que se pueda por materiales naturales, ya que estos desprenden partículas que el cuerpo humano puede asimilar sin perjuicio para su salud. Los revoques cementicios en el interior pueden reemplazarse, aunque no lo crea, por revoques de tierra o arcilla.


Un revoque de tierra contribuye al confort interior, no sólo porque se trata de un material natural sino porque contribuye a mantener estable la temperatura y la humedad. Así han funcionado siempre las viviendas construidas en tierra. Como material natural, no desprende partículas que sean perjudiciales para las vías respiratorias. Tampoco retiene humedad, como sí lo hace el cemento, que también refleja el sonido. En cambio, el revoque de tierra favorece la acusticidad por la red de microporos que contiene.


Aunque es un material que está asociado con el ámbito rural o con viviendas de alquiler en áreas turísticas, los revoques de tierra ya son una realidad en muchos países de Europa como Gran Bretaña, Francia, España y Alemania. En nuestra región, se usan profusamente en Bolivia y Brasil y ya están poniendo un pie en las ciudades más importantes de Argentina.

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Actualizado: 8 de jun de 2020

Pasar más tiempo en casa es la posibilidad de repensar varias cuestiones, incluso cuestiones relacionadas al espacio del habitar, a la casa, a la vivienda, al hogar.


La vivienda también tiene que ser saludable porque una vivienda sana también ayuda a que sus habitantes se mantengan sanos.


¿Pero qué condiciones debe reunir una vivienda para el beneficio de la salud?


La vivienda -hoy más que nunca es un elemento fundamental para la prevención de enfermedades. Mientras que las malas condiciones de habitabilidad pueden exponer a las personas a una serie de riesgos para la salud, una buena casa te cuida. En 2018, la Organización Mundial de la Salud elaboró una guía de lineamientos a tener en cuenta al momento de construir viviendas. El objetivo es elevar los estándares de la vivienda a nivel global para mejorar la salud y el bienestar de las personas.


Las recomendaciones principales de la OMS pueden resumirse en cuatro puntos:


1. Evitar el hacinamiento

2. Contar con acondicionamiento térmico

3. Reducir riesgos de sufrir lesiones

4. Promover la accesibilidad


PRIMERO, EL AIRE


Si bien los lineamientos de la OMS apuntan a las políticas públicas, está muy bien que la ciudadanía tenga conocimiento acerca de los beneficios de tener una casa sana y cuáles son los requisitos para que una vivienda sea considerada sana. En este sentido, será fundamental contar con un aire de buena calidad, cuanto más puro, mejor. En las imágenes satelitales difundidas tanto por la NASA, como por la Agencia Espacial Europea y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, se puede ver el contraste entre las emisiones de gases contaminantes antes y durante la cuarentena, donde la actividad humana tuvo una caída muy importante debido al confinamiento. Hay una relación muy fuerte entre la concentración de la actividad humana y la calidad del aire. Los gases contaminantes son producidos fundamentalmente por el transporte y las actividades industriales.


También es importante destacar que hay una relación fuerte entre calidad del aire y afecciones respiratorias. En los centros urbanos, la mala calidad del aire contribuye a deteriorar el sistema respiratorio en los seres humanos. Un sistema respiratorio debilitado aumenta las probabilidades de sufrir alguna de las múltiples afecciones respiratorias, desde alergias hasta peligrosos virus. Así es, un virus como este nuevo coronavirus afecta, más que nada, a las vías respiratorias y quienes se han visto perjudicados son mayormente quienes ya contaban con antecedentes en este sentido: fumadores, asmáticos y personas que han tenido ya neumonía o tuberculosis.


Hay que recordar que el aire es nuestra principal fuente de energía, no sólo el alimento sólido y el agua, cuya calidad también es importante para tener una salud fuerte. Se puede estar varios días sin comer, unas horas sin beber agua pero es imposible estar sin respirar. En una vivienda será primordial contar con buena ventilación y buen asoleamiento. La posibilidad de renovar el aire será de máxima importancia, al menos quince minutos diarios. Un ambiente bien asoleado, con buena luz natural también será menos propenso a la generación de hongos y bacterias.


Es cierto que en grandes ciudades es más complicado asegurarse un óptimo asoleamiento y un aire de máxima pureza. La calidad del aire mejora cuando baja la contaminación o cuando soplan vientos, como sucede durante las tormentas fuertes. Es en esos momentos cuando la atmósfera se limpia. Pero como estos fenómenos no ocurren a diario, siempre es posible, con una mínima modificación de la vivienda, poder proveer esa ventilación e iluminación natural necesarias para no poner en riesgo la salud.


Nosotros recomendamos asesorarse para mejorar la calidad del aire interior de la vivienda si son frecuentes algunos de estos síntomas:


1. Dolores de cabeza

2. Cansancio

3. Garganta reseca

4. Tos o catarro

5. Sinusitis

6. Irritación en los ojos


Estos pueden ser indicadores de una mala calidad del aire interior y pueden derivar, en el mejor de los casos, en la generación de alergias o, en situaciones extremas, en enfermedades respiratorias más complicadas. Una persona sana respira un aire de buena calidad y será propensa, por lo tanto, a mantener una salud fuerte y a enfermarse menos. Cuidar a la casa será cuidarse a uno mismo y a su familia.

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